"Una teoría afirma que el bukkake se originó en el Japón feudal. Según esta teoría, de veracidad dudosa, las mujeres que fueran infieles, eran humilladas en público siendo atadas a un poste mientras todos los hombres de la ciudad le eyaculaban encima. [...] Un factor significativo en el desarrollo del bukkake como género pornográfico fue la censura en Japón, donde es ilegal mostrar genitales en fotografías o vídeos. Dado que los directores no podían mostrar penetraciones o vello púbico, se vieron obligados a buscar otras maneras de mostrar actos sexuales sin violar las leyes japonesas, que no obligaban a censurar el semen."
De Wikipedia
jueves, 14 de mayo de 2009
miércoles, 6 de mayo de 2009
Aunque Lady Olga sigue siendo mi favorita, nunca me cansaré de profundizar en el mundo de las mujeres barbudas.
Con cinco años, la pequeña Annie Jones ya tenía patillas y un frondoso bigote, así que sus padres hicieron el agosto exhibiéndola en circos y en freak shows. Se casó dos veces.

Madame Delait creció como una adolescente normal, hasta que a los 18 años "empecé a tener sobre mi labio superior una pelusa prometedora que me pareció que subrayaba agradablemente mi rostro". Poco después, se casó. En una feria de atracciones asistió al espectáculo de una mujer barbuda, lo que le inspiró a dejar de afeitarse y dejarse crecer su pelusilla facial: "Yo la veía progresar y empecé a sentirme muy orgullosa. Mi marido, muy emocionado, sentía placer al acariciarla". De esta forma, se convirtió en la mujer barbuda más famosa de Francia. Y por cierto, lo que dice en la fotografía es que era miembro de un club de ciclistas llamado Cycle Thaonnais (¿?).

La Baronesa Sidonia de Barcsy era un miembro de la aristocracia húngara de finales del siglo XIX. A los 19 años, poco después de parir un hijo que no crecía al ritmo que debiera, empezó a salirle pelo en el mentón. Su marido, el Barón de Barcsy, tuvo que aprender a aceptar que, aparte de tener un hijo enano, se había casado con una mujer barbuda. En cualquier caso, a él no debía de importarle mucho. Al parecer la amenazó con divorciarse si ella se afeitaba.

Y para terminar, la historia de la virgen más jefa del santuario cristiano. Santa Librada nació en Baiona en el siglo II. La mujer del gobernador de Gallaecia y Lusitania, Calsia, dio a luz a nueve niñas a la vez. Como en la época se daba por hecho que los partos múltiples eran producto de haber mantenido relaciones con varios hombres, Calsia intentó ocultárselo a su marido y le pidió a la matrona que ahoraga a los bebés en el río. La mujer, que era cristiana, las dejó en casas de familias amigas y las niñas fueron bautizadas y educadas como cristianas. Llegado a un punto, tuvieron que comparecer ante su padre por su culto y fueron encarceladas. Logran huír y al final todas acabaron siendo mártires.
Esa es la historia verdadera, pero la leyenda lusa dice que Librada (o Santa Wilgefortis) era hija del rey de Portugal. Como esta no quería romper su voto de castidad y su padre la obligaba a casarse, dejó de comer. Como consecuencia, se le rompieron las uñas y le empezó a crecer vello en la cara, que suele ser una marca de desnutrición. Por eso se le conoce también como "Santa Barbuda" y se la venera, al parecer, porque desace casamientos indeseados.
Con cinco años, la pequeña Annie Jones ya tenía patillas y un frondoso bigote, así que sus padres hicieron el agosto exhibiéndola en circos y en freak shows. Se casó dos veces.

Madame Delait creció como una adolescente normal, hasta que a los 18 años "empecé a tener sobre mi labio superior una pelusa prometedora que me pareció que subrayaba agradablemente mi rostro". Poco después, se casó. En una feria de atracciones asistió al espectáculo de una mujer barbuda, lo que le inspiró a dejar de afeitarse y dejarse crecer su pelusilla facial: "Yo la veía progresar y empecé a sentirme muy orgullosa. Mi marido, muy emocionado, sentía placer al acariciarla". De esta forma, se convirtió en la mujer barbuda más famosa de Francia. Y por cierto, lo que dice en la fotografía es que era miembro de un club de ciclistas llamado Cycle Thaonnais (¿?).

La Baronesa Sidonia de Barcsy era un miembro de la aristocracia húngara de finales del siglo XIX. A los 19 años, poco después de parir un hijo que no crecía al ritmo que debiera, empezó a salirle pelo en el mentón. Su marido, el Barón de Barcsy, tuvo que aprender a aceptar que, aparte de tener un hijo enano, se había casado con una mujer barbuda. En cualquier caso, a él no debía de importarle mucho. Al parecer la amenazó con divorciarse si ella se afeitaba.

Y para terminar, la historia de la virgen más jefa del santuario cristiano. Santa Librada nació en Baiona en el siglo II. La mujer del gobernador de Gallaecia y Lusitania, Calsia, dio a luz a nueve niñas a la vez. Como en la época se daba por hecho que los partos múltiples eran producto de haber mantenido relaciones con varios hombres, Calsia intentó ocultárselo a su marido y le pidió a la matrona que ahoraga a los bebés en el río. La mujer, que era cristiana, las dejó en casas de familias amigas y las niñas fueron bautizadas y educadas como cristianas. Llegado a un punto, tuvieron que comparecer ante su padre por su culto y fueron encarceladas. Logran huír y al final todas acabaron siendo mártires.
Esa es la historia verdadera, pero la leyenda lusa dice que Librada (o Santa Wilgefortis) era hija del rey de Portugal. Como esta no quería romper su voto de castidad y su padre la obligaba a casarse, dejó de comer. Como consecuencia, se le rompieron las uñas y le empezó a crecer vello en la cara, que suele ser una marca de desnutrición. Por eso se le conoce también como "Santa Barbuda" y se la venera, al parecer, porque desace casamientos indeseados.
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