martes, 28 de abril de 2009

" - En China, antiguamente, las ciudades estaban rodeadas de altas murallas donde se abrían grandes y magníficas puertas. Esas puertas tenían un gran significado. No solo servían para entrar y salir, sino que se creía que era allí donde moraban los espíritus de la ciudad. O el lugar donde debían morar. Exactamente igual que en la Europa medieval, donde la gente consideraba la iglesia y la plaza como el corazón de la ciudad. Por eso, aún hoy, quedan en China muchas puertas maravillosas. ¿Sabes cómo construían las puertas los chinos de la antigüedad?
- Ni idea
- La gente se dirigía a los antiguos campos de batalla tirando de carretas, y allí recogía todos los huesos desparramados o enterrados que podía encontrar. Al ser un país de tan larga historia, no faltaban campos de batalla. Luego, construían una enorme puerta a la entrada de la ciudad incrustando todos esos huesos. Esperaban que, honrando de este modo sus almas, los guerreros muertos protegieran la ciudad. Pero ¿sabes?, no bastaba con eso. Cuando la puerta esaba terminada, llevaban hasta allá unos cuantos perros vivos y, con una daga, los degollaban. Después regaban la puerta con la sangre aún caliente de los perros. De esa forma, los huesos resecos se empapaban de sangre fresca y las viejas almas adquirían un podre mágico. Al menos, eso era lo que creían."

3 comentarios:

SU dijo...

http://www.calicoelectronico.com/es/calico-electronico/capsulascalico/capsula?id=7913

¡Frikada!

are dijo...

Esto es del seór pretencioso?

are dijo...

*señor