viernes, 16 de mayo de 2008

Siete jóvenes se enfrentan a penas de prisión por el robo de diez cruasanes

FARO DE VIGO / 14 de Mayo

Unos cruasanes recién hechos son un apetecible reclamo. Lo fueron al menos para un grupo de jóvenes que, tras una noche de marcha en plena madrugada de 2006, no pudieron resistirse a sustraer una bandeja con una decena de dulces que vieron a las puertas de una bocatería de la calle Tomás Alonso. Poco se imaginaban en esos momentos lo cara que les saldría la gamberrada. Y es que estos siete chicos se enfrentan a penas que oscilan entre los siete y los diez meses de prisión al considerarlos el fiscal responsables de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa. La fechoría también le saldrá costosa a la Administración de Justicia: además de todos los trámites derivados de la instrucción, el juicio que se iba a celebrar ayer -se suspendió por la incomparecencia de un testigo- movilizó a siete abogados de oficio con sus siete correspondientes procuradores. Sólo lo que van a recibir estos profesionales por la defensa de los imputados supondrá un gasto de 2.400 euros.

Todo ocurrió poco antes de las cinco de la madrugada del 22 de septiembre de 2006. Según las versiones de los propios jóvenes, de entre 19 y 29 años, algunos venían de marcha y otros de jugar al fútbol. La Fiscalía considera que actuaron "de común acuerdo y guiados por ánimo de ilícito económico": se acercaron en un Renault Space a un bar-bocatería de la calle Tomás Alonso y mientras cuatro esperaron en el vehículo para "facilitar la huida", los tres restantes, señala el fiscal, "violentaron" la persiana metálica del local y se hicieron con una bandeja con unos diez cruasanes que el repartidor acababa de dejar y que estaba situada entre la citada verja y la puerta del bar. Dos jóvenes que pasaban por la calle los vieron, les gritaron y fueron tras ellos. Los acusados corrieron hasta el coche, pero, cuando iban a subir en él, fueron detenidos por unos policías nacionales que estaban de patrulla por la zona.

La simple sustracción de unos cruasanes ha derivado en un caso que tiene su intríngulis legal. La clave es la verja de entrada de la bocatería. La posición de la Fiscalía es que cometieron un delito de intento de robo con fuerza porque "violentaron y forzaron" la persiana. "Así lo dijo el propietario del bar. Y también los testigos, que indicaron que los vieron levantándola y redoblándola para arriba", explica el fiscal, que pide 7 meses de cárcel para seis de ellos y 10 meses para otro que tienen antecedentes por robo.

La versión de los jóvenes es distinta. Señalaron que la verja estaba medio abierta y que simplemente usaron un palo para acercar los dulces hacia ellos. Sus abogados sostienen que el propio dueño del local manifestó que la persiana estaba un poco levantada para que se depositara allí la mercancía. Si se prueba esto, y por tanto que no se forzó la verja y no provocaron daños en ella, los hechos dejarían de ser delito para convertirse en falta de hurto.

Pero no acaban aquí las posibilidades legales. ¿Qué ocurrió con los cruasanes? "Eso es algo que no sabemos. Se supone que mientras escapaban a la carrera no les daría tiempo, pero si se llegase a probar que los comieron, sería un delito consumado, porque habrían dispuesto de la mercancía sustraída", explica el representante de la Fiscalía. En este caso el castigo es aún más grave: de entre uno y tres años de cárcel.

Todo se dirimirá en el juicio, que se aplazó hasta el próximo 17 de septiembre. Los siete acusados y cinco testigos declararán ante juez, fiscal y abogados para aclarar este más que peculiar caso.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Lei esta noticia en la Voz y no sabia si rerime o llorar. Y además eso de "que habrá pasado con los cruasanes?" que si se los comieron hasta 3 años de cárcel. Quien es el juez? un pariente de alguna ultra?
ayy besos again

Largo dijo...

¿Una ultra qué?

Anónimo dijo...

De una ultraturista!!!jeje
un beso

Anónimo dijo...

Menuda historia. Lo mejor para mi es que si les dió tiempo a comerse los cruasants mientras escapaban les caerías tres años de cárcel!!! Joder... pues menos mal que no me cacharon mangango unas bolas de aceite de The Body Shop, porque sinó, tras haberlas usado en un delicioso baño estaría ahora rodeada de violadoras de frikis o algo por el estilo......

Anónimo dijo...

Bea ladrona!!!jajaja. Bueno yo tengo que admitir que robaba esmaltes de uñas en El Pincel cuanod tenia 15 años.Tu crees que eso es mas grave que las bolas de The Body Shop? Deberiamos estar nosotras en el juzgado porque nuestros robos fueron en beneficio estetico y estos chicos solo tenian hambre!!!!jaja
besos
Ah tengo que llevarte la peli de The Cat

Anónimo dijo...

Pues fijo que a ti te caerían más años, Elsa, porque una bola es más barato que un pinta uñas!!! Menuda ladrona estás hecha....